domingo, 10 de agosto de 2014

Disfrutar, trabajando !! Etapa 3

Etapa 3: Vª Koalada (789 kms)




Vª Edición de la Koalada, y es mi segunda participación. Ni por asomo, años atrás cuando leía las convocatorias y las crónicas de estas rutas, pensaba que pudiera llegar a participar algún año en alguna edición (aunque me muriese de ganas por hacerlo). En 2103, de forma increíble, los astros se alinearon de tal forma para que todo pasase para que pudiera participar en la IVª Edición y además, estrenando la compra de la Tigresa. Este 2014, también de forma increíble, los astros se vuelven a alinear para que pudiese encontrarme el pasado 21 de Junio en  Jorba a las 7:00 para el comienzo de la ruta. 

Pero antes de estar en el lugar y hora indicados, todo empezó antes. El móvil con su tenebrosa melodía despertadora, sonó a las 5:20 de la mañana. Pronto, muy pronto ... y con pocas horas de sueño tras la paliza del día anterior (Alzira - Solsona), pero es lo que había ... y el tiempo tenía que aprovecharlo. Así que tras un rápido aseo, me disfrazo de motero y me pongo en marcha. Son las 5:50 cuando salgo del garage del hostal en Solsona (lugar donde acabaría la ruta al final del día) y debo poner rumbo hacia Jorba, a unos 62 kms y a unos 50 minutos de trayecto.  Así que sin más dilación, empiezan a pasar los primeros kms por la misma carretera por la que llegué el día anterior a Solsona. Carretera comarcal, pero con buen asfalto y muy rápida. Bonita al atardecer viendo los Pirineos al fondo, y ahora, en sentido opuesto, disfrutando del amanecer sobre los valles que hay antes de esas tremendas moles montañosas. 

Consigo llegar al lugar de encuentro a una hora bastante buena, 6:35. Pero no soy el primero, ya se encuentra allí CarlesTT y Zehio. Rápidamente se acercan a mi surtidor para saludarme efusivamente, cual compañero de ruta de domingos y de momentos de terrazas. Se muestran interesados por mi y por el viaje que me ha llevado hasta este momento. Seguimos hablando y poco a poco cada vez van llegando más motos. A algunos ya los conozco, a otros no ... pero se nota un que es un "día de esos" ... un día especial, en el que hay mucha gente implicada y que cada uno ha tenido que hacer sus propios sacrificios para poder estar ahí. Sacrificios para poder disfrutar de la moto y la gente, sacrificio para poder disfrutar de las fantásticas carreteras que recorreremos y sacrificios para poder vivir y poder recordar un día como el de hoy en el futuro. 



Esperando a que llegase la gente, los saludos continuan, las charlas entre las personas que van llegando y las que aún no has podido saludar se suceden ... y mientras tanto, esperamos a que a las 7:00 nos abran la cafetería de la estación de servicio para arrancar la ruta con algo en el cuerpo.  

Tras un café rápido, a las 7:30 estamos todos encima de la moto y arrancando la Vª Edición de la Koalada.

Los primeros kms transcurren por una carretera estrecha y bien asfaltada, pero con el inconveniente del sol de frente. Prácticamente no se veía nada. Había que tener cuidado. Carretera que nos llevaría a atravesar la población del Rubió, a partir de la cual la carretera se ampliaba un poco más y el sol se quedaba en un lateral. La cosa mejoró y fue entonces cuando la gente empezó a apretar el ritmo. Se notaban que eran los primeros kms y que había mucha gana de rodar, y fuerte, en el grupo.  Los kms pasan y cada uno va colocándose dentro del gran grupo donde el ritmo mejor se adapta. Poco a poco se va segregando el grupo y se van formando otros grupos. Pasamos por Calaf, con un poco de confusión, pero gracias a Zehio y a su GPS, tras divagar ligeramente por el pueblo, en seguida estamos nuevamente en la senda correcta. 

Nuevamente el puño de gas enroscado a la más mínima, pero sería este tramo, quizás con total seguridad, el más peligroso de todo el día. Tramo rápido con alguna curva de media velocidad. Muy bonito, pero con verdaderas trampas para los moteros. Carretera con bastantes parches de grava no prensada ni alquitranada. Grava suelta, tapando desperfectos de la carretera provocados por el intenso tráfico de la temporada de esquí, esperando y con la intención de que se prensen y cojan consistencia con el paso de los vehículos. Grava, que además, era exactamente del mismo color que el asfalto, por lo que resultaba imposible de preveer y de leer donde había o donde no había grava. Esto para un coche, no debe suponer ningún problema, pero para un grupo de moteros disfrutando de su pasión, provocó que la grandísima mayoría nos llevásemos enormes sustos por deslizamientos completos de metros de la moto en su totalidad. Algunos compañeros, entre los que me encuentro, sufrimos grandes deslizamientos en varias ocasiones. Como digo, fue el peor momento del día, y que a nivel personal, me llevó a perder la total confianza durante bastantes kms en la conducción. Bajé el ritmo considerablemente y en cada curva iba preparado para lo peor.  Además, se vió acentuado, ya que fueron varios tramos donde sufrimos esta experiencia y eran tramos de carreteras diferentes distanciados entre sí bastante. 

Con el susto en el cuerpo, pasamos por Solsona a eso de las casí las 10:00 de la mañana. Casi llegamos a pasar por delante de la puerta del hotel, cosa que si hubiera ocurrido, hubiera hecho plantearme si parar la moto en ese mismo momento. Me encontraba incómodo sobre la moto tras los sustos que me había llevado, el calor empezaba a apretar y el cansancio acumulado daba sus primeros síntomas. Detenerme en el hotel y haber echado un día turístico por la zona, tampoco hubiera estado nada mal para mi y mi descanso. Pero no ocurrió ... terminamos saliendo de Solsona con dirección hacia Coll de Nargó, lugar donde haríamos nuestra primera parada para repostar.


En este nuevo tramo de carretera, bonito y espectacular, ibamos en grupo. Bastante estirado, pero en grupo. Disfrutando del paisaje y del entorno fantástico que  nos rodeaba. La carretera aquí no tenía sorpresas, pero yo aún seguí con el "chip" de la precaución. Kms después de haberme llevado el último susto, aún seguía pensando a la defensiva. 

Una vez ya en Coll de Nargó, paré en la estación de servicio, tal y como se habló, pero solo me acompañó Santi, con su flamante BMW F800GS. Ambos repostamos y reemprendimos la marcha rumbo hacia Isona. A un ritmo bueno, aunque sin ser cañero, fuimos pasando kms. Disfrutando en este tramo de El Pallars de Jussa, con su suave pendiente a ambas caras, buena carretera y envuelto entre una frondoso bosque de pinos. Desde aquí continuamos nuestro disfrute por una carretera de las mismas características, que poco a poco nos guiaría para terminar cruzando la Serrat de la Savina. Terminaríamos pasando por pequeñas localidades hasta que llegamos a Tremp.



En Tremp el grupo se encontraba a la sombra de algunos árboles que había junto al parque en el que se habían detenido para almorzar. Algunos ya estaban terminando cuando Santi y yo llegamos y al poco reemprendieron la marcha. Algunos compañeros faltaban por llegar, y llegaron después de nosotros. Así que ya todos esperamos y descansamos un rato. Sobre todo también porque el compañero CarlesTT  se encontraba fastidiado. Se encontraba mal, venía con mareos y como con un bajón de azucar o algo así. Parece que con el descanso y la hidratación, la cosa le mejoró, por lo que todos nos pusimos nuevamente en marcha, con un ritmo como el que habíamos venido trayendo Santi y yo: nada de buscar ni aproximarse a los límites.


Desde Tremp arrancamos siendo nuestro siguiente objetivo Benabarre. Durante este nuevo tramo, el paisaje seguía siendo como los anteriores. Puertos con pendientes, llenos de curvas de circunferencias de radio medio, con buen asfalto y con un paisaje alrededor de bosques llenos de pinos y espectaculares vistas a las depresiones que existen entre las montañas y donde se encuentran las poblaciones que, de forma salpicada, se encuentran en toda esta zona.  Paramos en el cruce que nos sacaba a la N-230. Paramos ya que CarlesTT iba fastidiado. Así que en este punto, él decidió recortar e irse a un bar a descansar un poco y luego continuaría hacia El Pont de Suert, por donde nosotros deberíamos pasar en algo más de hora/hora y media.

En la unión con la N-230, carretera que cruza todo los Pirineos de este a oeste, la gente le dió al gas y seguramente fue el tramo en el que velocidades más altas se cogieron. En mi caso, continué junto con Santi y Crajunfles (con su Superteneré). Hicimos un tramo bastante rápido hasta que llegamos a Benabarre, lugar donde nos desviamos para coger una carretera super estrecha, con asfalto irregular y muy tortuosa ... eso sí, muy bonita. Esta carretera nos llevaría a la A-1505, que nos llevaría hasta la N-260 a la altura de El Pont de Suert, discurriendo continuamente junto a distintos valles y continuamente en ascensión suave junto al cauce del río Isábena disfrutando de una fantástias vistas de desfiladeros, pequeños acantilados y frondosa vegetación. Carretera bacheada y con algunos parches, pero que no nos impidió para ir a un ritmo bastante bueno. 


En El Pont de Suert, hubo reagrupamiento. Allí estaba el grupo de Xavi y el de Gonçal. Llegamos nosotros, que eramos Santi, Crajunfles, Zehio¸y un servidor. Al poco, apareció CarlesTT, ya bastante más recuperado y con ganas de guerra. Justo en este momento, el termómetro marcaba unos "fantásticos"  40º C. En pleno Junio, pero en pleno Pirineo. El calor era considerable y la sudada que llevabamos encima todos, no era menor. 



Desde aquí empezamos a subir un puerto, bastante ratonero, estrecho y en no muy buen estado. Los fuguillas salieron disparados y yo intenté seguirlos en un primer momento, pero al ver como se presentaba el puerto y tras llevarme un susto de casi subirme en el capó de uno de los Ferraris que iba en el grupo de Ferrari, Maseratis, Porsches .... decidí dejar el intento para otro puerto. Me limité a disfrutar a mi ritmo, completamente solo. Disfrutando del entorno y de la carretera ... 


La bajada era dificil, estrecha como la subida, en mal estado (con obras incluidas), multitud de curvas en herradura y mucho tráfico. Al llegar abajo, no había nadie, por lo que seguí mi sentido y cogí dirección a Sort, que era el siguiente lugar donde teníamos que ir para afrontar la subida al Puerto de El Cantó (1720 m). Así que seguí adelante, por una buena nacional, por la N-260, dirección a Sort bordeando el tramo del puerto que los compañeros estaban haciendo. Al poco llegó a mi rueda Crajunfles. Así que con Crajunfles a mi rueda, fuimos pasando los kms. Llegando La Pobla de Segur para luego coger desvío hacia Sort, lugar al que llegamos pronto. Pequeña población en mitad de un precioso valle rodeado de altos picos.


Al llegar a Sort, no nos detuvimos. En seguida enfilamos hacia el Puerto de El Cantó (1720 m), ya que hasta el momento no nos habíamos encontrado con ningún compañero más ni habíamos visto ninguna moto aparcada en ninguno de los bares o gasolineras por los que habíamos pasado. Así que imaginamos que estarían arriba. Así que concentración, gasolina, ritmo y gas !!!!!! Este puerto es una auténtica delicia, en sus dos caras. Es un puerto con un fantástico asfalto, amplio y con unas curvas de trazadas, que requiere conocérselo para poder sacarle todo el jugo al gas. Curvas de herraduras mezcladas con curvones amplios de 4-8 segundos manteniendo la inclinación y que permiten tener una velocidad de paso por curva bastante alto ...... pero claro, hay que conocérselo. Tener confianza en saber que es lo que viene después, porque los balates están ahí, esperando en mínimo descuido. Al llegar arriba, comprobamos que no hay nadie. Por lo que decidimos parar y sacar los moviles y preguntar en el grupo de WhatsApp para saber por donde iban. Al contestarnos, nos dicen que se encuentran en Sort, comiendo .... ya que acaban de terminar la bajada del puerto, que nosotros habíamos bordeado y saltado. Aún a pesar de hacer más kms que ellos, le conseguimos adelantar en ese rodeo. 


Con esta situación, decidimos nosotros también aprovechar las mesas de camping que había en la cumbre y comer. Tras reponer fuerzas y descansar, nos preparamos, ya que pensamos que en cualquier momento pueden aparecer por la curva, ya que acaban de avisar que empezaban a subir el puerto. A los pocos minutos, aparece CarlesTT  y  Xavikoala los primeros. Detrás de ellos, otro grupito. 




Todos continuaron con la bajada, y Crajunfles y yo decidimos también empezar a bajar. Rápidamente, Crajunfles lo pierdo de vista. Esta parte del puerto, es como la anterior, rápida, muy rápida y lenta, en su parte más baja. Pero siempre con un peligro bastante latente y que, no me apetecía llegar a acercarme. Decidí disfutar de la bajada a mi ritmo, ya que el cansancio acumulado era, en este punto del día, bastante grande y el calor, segun se baja, era mayor.


Al llegar abajo, cogí dirección hacia La Seu d´Urgell en solitario, donde en la gasolinera encontré al grupo. Aproveché para hidratarme como necesitaba y colocarme el chaleco refrigerante. Al poco llegó el resto del grupo y tras un descanso y comentarios con unos y otros, decidimos arrancar nuevamente, hacia Guardiola de Bergueda.


En este nuevo tramo que arrancamos, vamos pasando por carreteras comarcales, carretera que nada más empezar uno de los puertos se convirtió en una tortura: the return of Gravilla !! Toda la calzada se encontraba llena de gravilla, completamente. Tramos completos de gravilla suelta, en curvas de herradura, curvas amplias y en las rectas. Era un puerto de 10 km de subida y otros tantos de bajada, con una trazada y vistas fantásticas, pero que no pudimos disfrutar ya que el grupo iba agolpado, tomando las curvas en 1ª y 2ª, con una tensión y una precaución extrema. Todos sabíamos lo que nos jugabamos, y lo que, en buenas condiciones no nos hubiera llevado más de 20/30 minutos, tardamos casi 1h y 30 min en recorrer. 


Este tramo, con tantísima tensión acumulada, provocó que el cansancio acumulado aumentase considerablemente entre todos los participantes. Y dado el cansancio, el calor, la hora (eran cerca de las 17:30) y el punto en el que nos encontrabamos, decidimos acortar la ruta. En caso de continuarla, aún nos quedaban más de 200 kms de puertos. Si la acortabamos, en unos 50 kms estabamos en el hostal. Así que por unanimidad, decidimos tomar rumbo a Solsona

 
Estos kms discurrían por una carretera bastante buena, una autonómica, en la que todos enroscamos, pero manteniendo la unidad. Pero justo antes de llegar al desvio en Berga, hubo una confusión, cosa que provocó que el grupo se diviera. Yo me encontré en un grupo, rodeado de Bonevilles (Gonçal, Juan Valdés y Triply) y la Superteneré de Crajunfles. Estaban planeando, afrontar la última parte de la ruta originaria. La que nos llevaría a Solsona. Me ofrecieron guiarme hasta Solsona, pero aprovechándose de mi nulo conocimiento de la zona y de la ruta y de no saber bien donde encontrarme ..... me vi en la obligación de seguirles o me tocaría sacar a mí el mapa y quebrarme los sesos para ver donde carajo estaba y como llegar al hostal.

Así que los 5 emprendimos la marcha. Volviendo ligeramente sobre nuestros pasos, para empezar a subir un puerto muy estercho y ratonero, aunque con muy buen asfalto ... Pero yo me encontraba agotado, por lo que rápidamente se me fueron en 3 curvas. La verdad era que el entorno era envidiable. Unas vistas de escándalo de todo el valle de Berga y rodar en la moto entre hileras de pinos con esa panorámica, nunca había tenido la ocasión. Poco a poco, según pasaban los kms, empecé poco a poco a disfrutar de la conducción ...  hasta que llegamos a un tramo, totalmente nuevo. La calzada se ampliaba y el asfalto brillaba como si lo acabasen de terminar de echar horas antes de que pasaramos por allí. Esto me animó y me invitó a sacar fuerzas de donde quiera saber dios las tuviera para aumentar el ritmo, moverme encima de la moto y moverla a ella y disfrutar como un enano. Tanto llegué a animarme, que en una ocasión y viendo una señal de "Peligro, osos sueltos", estuve a punto de hacerme un recto contra una pared de piedra. Por suerte, una frenada más fuerte de lo habitual evitó la escena y pude seguir disfrutando, hasta que en una larga recta, veo al final un puente que cruza un embalse y a 4 moteros apartados a la sombra, justo antes de cruzar ese embalse, esperándome con los brazos abiertos y una sonrisa en la cara, preguntándome si merecía o no el esfuerzo de hacer este tramo. Obviamente, y tras el subidón tenido, no pude contestarle otra cosa que claro que lo merecía. Había terminado disfrutando de las vistas y la conducción durante otros 30 kms.


Pero aquí no había acabado aún la cosa. Nos quedaban otros 15-20 kms de fantástica carretera rápida y bien asfaltada. Que rápidamente pude imaginarme como sería, cuando nada más coger el desvío, se nos acoplaron detrás unas cuantas R1, GSXR1000, Z1000, con sus buenos altavoces acústicos y llevando sus pilotos flamantes monos de cuero con los que con la rodilla iban buscando el asfalto. Poco impedimento les puse. Yo iba detrás de JuanValdes, disfrutando de su conducción y su Boneville, hasta que llegamos a Solsona.


Una vez ya en Solsona, ducha rápida para poder disfrutar de los compañeros y ponernos a su nivel, alcohologicamente hablando. Estuvimos disfrutando de una fantásticas charlas, contando anécdotas del mismo día u otras rutas, mientras hacíamos tiempo para la cena. A la cual, justo antes de que empezase, aparecieron los Africanos con sus Africas Twin, comentando que habían completado la ruta. Desde el tramo de la gravilla, al inicio del día, todo el mundo le perdió la pista. Todos pensábamos que habrían abandonado, menos Santi¸ su amigo, el cual nos decía que seguro que aún estaban haciendo la ruta. Así fue ... dos horas más tarde que nosotros, aparecieron en el hostal, con la ruta completa hecha a sus espaldas. Fueron los únicos que tuvieron cojones de completarla.


Un año más, conseguí acabar una ruta soñada para mí. Este año, sin agua, pero con una calor tan agotadora como el agua y la tensión que provoca. Un año más, en el que tuve la ocasión de volver a ver las caras ya conocidas y conocer a otras nuevas y, lo importante, poder disfrutar de todas estas personas, tanto encima de la moto como en una mesa.



PD: Podeis ver el resto de imágenes pinchando aquí.  



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